Muy buenas queridos comunitarios y amigos de Comunidad Biker MTB, día 12 de octubre de 2017, aprovechando que es festivo, los comunitarios Alonsojpd, Paquito206, María, Patricia Carmona, Jose Costas y Paco, salimos a dar una vuelta por el monte con nuestras bicicletas de montaña. Decidimos ir a la Sierra de la Pila, a ver e inspeccionar varias sendas nuevas descubiertas por los comunitarios exploradores Paquito206, Félix y Henfri.

Iniciamos la ruta desde la sede de la Comunidad en Molina de Segura, a eso de las 08:34, al encuentro del comunitario Paquito206 en Rambla Salada. Recorremos los pueblos de Los Conejos, La Quinta, La Alcayna, El Romeral y Los Valientes. Rodamos por carretera, con un fresco estupendo, propio del otoño.

A la altura de Rambla Salada nos estaba esperando el comunitario Paquito206, acompañado de unos ciclistas de carretera que estaban reparando un pinchazo. Hicimos los saludos oportunos y continuamos la ruta, en una mañana espléndida, soleada y con una temperatura ideal para practicar deporte al aire libre.

Llegamos a Fortuna y nos encontramos con un grupo de comunitarios del Club Ciclista Fortuna Team, con Javi el Maestro, Ginés Víctor, Paco, José Costas y alguno más. Los saludamos, nos echamos una foto con ellos y continuamos la ruta. A los pocos metros vimos que Paco y José Costas decidieron unirse a nosotros en nuestra aventura por la sierra de la Pila.

Subimos y subimos, primero el Cortao de las Peñas, luego Las Casicas, hasta llegar a la Garapacha. Con las piernas calientes continuamos subiendo por la pista forestal de la sierra de la Pila. Llegamos al cruce cercano al Mojón de las Cuatro Caras, donde saludos a algunos amigos comunitarios que había por la zona.

A partir de aquí empezamos a entrar en sendas totalmente nuevas para nosotros, ocultas a simple vista. Íbamos por la pista o camino forestal y, de repente, el comunitario Paquito206, nuestro guía, nos decía “Por aquí…” y se introducía entre la maleza. Nos parábamos algunos al ver que parecía que estaba loco y no había senda, pero sí, una vez dentro, la había, estrecha y tapada por la vegetación pero ahí estaba.

Disfrutamos mucho, nos encanta el contacto con la naturaleza y rodar por estas sendas casi “vírgenes” es una sensación estupenda. Sendas que hace muchos años que no se usan, por las que pasaron cientos de personas y animales hace décadas. Nos arañábamos las piernas y las bicicletas, cosa que nos gusta aún más, es contacto puro con la vegetación, que nos dice “aquí estoy”, en forma de arañazo sutil.

Hicimos varios descensos, con algunos metros técnicos y algunos de echar el pie a tierra, pero en general sendas perfectamente ciclables. Nos adentramos en lo más profundo y desconocido de la sierra de la Pila. Los grandes pinos tapaban el sol, lo que nos dejaba en la penumbra, sobrecogidos, rodando por sitios por los que se notaba que no había habido huella humana desde hacía muchos años.

De repente aparecimos en un sitio con un aljibe de los antiguos, de piedra, rodeado de pinos gigantes, con su caldero y su agua, con su abrevadero para dar de beber a los animales. Por supuesto no pudimos evitarlo y paramos a inspeccionar, incluso llenamos algún caldero de agua para recargar el abrevadero, así podrían beber los animales que suelen salir por las noches.

Continuamos con la ruta, ahora tocaba volver a subir lo bajado, se nos presentó ante nosotros un rampón importante, que afrontamos con estoicismo y salimos a la pista forestal, para continuar subiendo aunque más suave.

De vez en cuando íbamos parando, o bien para comer un poco, o bien para analizar la entrada a cada senda, daba la impresión de que estaban ocultas a propósito, me preguntaba cómo las habrían encontrado los comunitarios exploradores. La verdad es que es de alabar el gran trabajo de investigación y exploración de los comunitarios Paquito206, Henfri, Joaquín, Félix y demás. Gracias a ellos luego podemos disfrutar de estos maravillosos entornos.

Descendimos el sendero del Esparto, que forma parte del recorrido de la Marcha BTT Explosiva de la Pila. Llegamos a Fuente de la Higuera, donde rellenamos nuestros bidones de agua. También jugamos con un lindo perrito que había por la zona. Sin demorarnos mucho ascendimos por la senda de Adán y Eva y salimos a la carretera de Puerto Frío.

Una última parada obligatoria a ver y observar un hongo gigante que había en la cuneta de la carretera, merecía la pena. Por nuestra Región, más bien seca, no suele haber muchos hongos y, menos aún, de estas dimensiones. Lo grabamos, lo fotografiamos y seguimos ascendiendo.

Tras el ascenso, que fue algo lento y pesado, con alguna que otra rampa dura, emprendimos el descenso, por la carretera de Puerto Frío. Pasamos Fuente Blanca y nos dirigimos hacia La Churleta para cruzar la Garapacha de la forma más rápida. Llegamos pronto a Las Casicas, donde nos despedimos de los comunitarios Paquito206, Jose Costas y Paco, que volverían a Fortuna por el Cortao de las Peñas. El resto lo haríamos por Los Zarates, El Rellano, La Hurona, El Fenazar, La Albarda y Campotéjar.

Una estupenda mañana de diversión, maravillados por el entorno que nos rodea, que debemos cuidar para que las futuras generaciones también puedan disfrutarlo. Os comento esto porque, lamentablemente, tuvimos que recoger algún envoltorio en medio del monte, una auténtica lástima. Pongo el vídeo de la recogida de envoltorios para seguir concienciando a los que los tiran al monte:

De vuestro comunitario presidente Alonso.

  • Fotos de la ruta MTB BTT: