Muy buenas queridos comunitarios, llegó el domingo día 1 de octubre de 2017 y, tal y como anunciamos en el foro de la web comunitaria, nos preparamos para emprender la segunda parte de la premortal 3.0, el tramo final de lo que será la Mortal 3.0 de Comunidad Biker MTB. Sólo tres valientes comunitarios se atrevieron a afrontar este reto: Alonsojpd, Paquito206 y Patricia Carmona. La idea inicial era ir hacia el embalse del Mayés, hacer las dos Muelas (la del Mayés y la de Albudeite) y luego ir hacia el Relojero y subirlo por Columnas. Una ruta no tan dura como la premortal 3.0 pero también exigente, sobrepasando los 100 km y los 1.500 metros de desnivel acumulado subiendo, según nuestros cálculos.

Nos preparamos los días previos alimentándonos bien y el día de la ruta desayunando contundentemente, algo muy importante para afrontar este tipo de rutas maratonianas con ciertas garantías. Si bien esta vez nos despistamos un poco con la comida para la ruta y sólo nos llevamos unas barritas y unas manzanas ¡Error! Por el motivo que fuera salimos pensando que sería una ruta sencilla, una ruta normal de fin de semana, no siendo conscientes realmente de lo que nos depararía la mañana.

Salimos con nuestras bicicletas de montaña desde la sede de la Comunidad sobre las 08:03 y tomamos dirección Ceutí. Intentamos llegar al embalse del Mayés de la forma más rápida posible, para hacer la continuación del tramo final de la Mortal desde donde lo dejamos en la premortal. Y aquí cometimos el primer error de cálculo, llegar al embalse del Mayés no es cosa nimia, supone casi dos horas de rodar y, además, vamos subiendo levemente.

Paramos en unas casas cueva abandonadas junto al embalse por petición de la comunitaria Patricia, donde vimos un fósil y unas curiosas edificaciones sobre la roca y la arena. Continuamos la ruta riéndonos un poco y acusando a la comunitaria Patricia de boicoteadora de la ruta. Creemos que nos hizo parar a propósito para que se nos hiciera tarde y no continuáramos hacia el Relojero. Ella negó rotundamente tal acusación, según nos dijo estaba totalmente infundada.

Continuamos y nos encontramos con algunos compañeros seguidores de la Comunidad, los saludamos y cogimos el camino continuación de la Mortal 3.0, por fin, a las 10:03 de la mañana.  Pasamos por la casa vieja y empezamos a subir la cicatriz o picao de la sierra de la Muela del Mayés. Un tramo que coincide con la marcha BTT 2 reinos que tendrá lugar, casualmente, el mismo día que tenemos pensado hacer la Mortal.

Esta subida tiene un kilómetro y medio, pero es exigente, tiene tramos rotos y con piedras, algo técnicos, lo que la hace más complicada. Llegamos arriba y almorzamos un poco, alguna manzana y alguna barrita. Lo siguiente sería descender por una senda desconocida para nosotros, vimos que estaba señalizada para la 2 reinos, así que supusimos que sería ciclable.

Nos lanzamos al descenso de este sendero, con un poco de respeto dado que nos habían advertido que tenía tramos complicados. El paisaje muy bonito, aunque cuando vas centrado en aplicar todos los conocimientos de técnica de descenso tienes pocas opciones de mirar alrededor. Aún así se intuía estupendo, pero pronto nos encontramos con un tramo donde había un importante badén, tocaba echar el culo atrás, frenar y hacer toda la fuerza posible hacia arriba en el manillar para no hacer un félix. Seguimos rodando por esta senda, en general perfectamente ciclable, salvo ese badén que con un poco de destreza también puede hacerse.

Llegamos al camino y esperamos a la comunitaria Patricia, cuál fue nuestra sorpresa al ver que se paró a echar una foto a un santo o algo así, la vimos de lejos y no sabíamos qué estaba haciendo. Cuando llegó a nuestra altura la volvimos a acusar de boicoteadora, ella volvió a alegar en su defensa que era una curiosidad, una imagen de una virgen en medio del monte,  y que tenía que fotografiarla.

Aporto a continuación la prueba 1 en el juicio de “El pueblo contra el boicoteo de Patricia a la segunda parte de la premortal 2.0 del tramo final de la mortal 3.0”, juzguen ustedes mismos:

Pedaleamos por camino ahora, un tramo rápido con un poco de bajada, hasta llegar a la carretera de Mula y Archena. Giramos a la derecha, dirección Mula, y a los pocos metros nos adentramos en una carretera secundaria para ir hacia la segunda muela del día, la sierra de la Muela de Albudeite. En este caso un ascenso sencillo, de unos 500 metros, que nos llevó a la parte alta de esta sierra y a un camino muy pedregoso.

En este punto de la ruta, si estuviésemos haciendo la Mortal 3.0, llevaríamos del orden de los 130 km y más de 3.300 metros de desnivel acumulado, así que nos imaginamos en esa situación y cruzando este camino donde la bici y el cuerpo vibraban hasta casi desarmarse ambos, y nos entró la risa floja.

Descendimos por la senda de adoquines, que conocemos bien, en general sencilla salvo algún pequeño tramo con escalones y otro con los adoquines sueltos. Llegamos a la Vía Verde y ahora nos esperaban más de 40 km de llano con algún leve repecho. Recorrimos toda la Vía Verde, pasando por Albudeite, Campos del Río, Los Rodeos y llegando a Alguazas, donde callejeamos un poco para encontrar un puente que cruza el río.

Rodamos por el sendero de los mil pasos, por Alguazas, por la orilla del río, dirección la Torre Mora. Y continuaríamos decenas de kilómetros interminables por la orilla del río Segura hasta llegar a Murcia. La vedad es que este tramo se hizo muy tedioso, teniendo además que ir sorteando las cañas del camino, que por momentos no era nada fácil.

Y por fin llegamos a Murcia, con las piernas blancas por el polvo, con 80 km de ruta y pensando que ahora tocaba ir hacia el Relojero… Giramos a la derecha para coger el camino (carretera) de Salabosque, esa supuesta vía amable para el ciclista, que lo sería si el resto de conductores respetaran a los ciclistas, pero lo dejaremos mejor en “vía”.

Continuamos sumando kilómetros en nuestros ciclocomputadores, lo que quiere decir que se acumulan en nuestras piernas. Justo antes de empezar a subir, en la Alberca, paramos a comer un poco. Como dije al principio no llevábamos apenas comida, así que entramos en un supermercado y compramos algo, pero no era un supermercado como tal, pensábamos encontrar algún sándwich, empanadilla o algo similar y consistente, pero no, todo era comida basura: chocolates, bollería industrial y bebidas gaseosas. Todo tipo de envases llamativos nos invadían por doquier, formas, colores, dibujos, letras que te hacían mirarlo todo y querer comprarlo todo, luego lo que llevara en el interior carece de importancia, lo importante es el envoltorio, o al menos eso nos quieren hacer ver los grandes fabricantes alimenticios, grandes mafias, pero este es tema de otro artículo que ahora no me apetece emprender.

Dije que no me apetece hablar de las mafias alimenticias, pero sí hablaré, aunque sea un poco, de los envases y envoltorios. Por ejemplo, cuando nos comemos una lata de atún ¿no os parece absurdo y triste a vez el envase que desechamos para toda la vida? No ya solo por el envase, hay que añadir el envoltorio que agrupa varias latas, el que agrupa el palé, el proceso de fabricación que conlleva, los materiales empleados, el transporte (a veces desde miles de kilómetros). Y todo para alojar unos pocos gramos de atún, que apenas nos llegan para un bocadillo. O cuando nos comemos unos dulces de esos industriales que van en una caja de cartón, con sus tintas de colores y sus plastificaciones o tintas plastificadas para que brillen más, luego dentro contienen otro envoltorio de plástico que los agrupa a todos (para que no se escapen) y dentro del envoltorio de plástico cada pieza lleva su propio envoltorio, en algunos casos, incluso, la pieza lleva una bandejita de plástico también. Luego nos encontramos dentro una pegatina o algún otro regalo de plástico ¡Bravo! Un regalo por comprar comida basura plastificada y envuelta en más basura en forma de plástico, cartón,  hojalata y aluminio ¡Nos premian por ello! Y me pregunto ¿cómo es posible que los envoltorios sean tan baratos? o me surge la duda ¿valdrán más los envoltorios que el atún que llevan dentro? y una última duda ¿habrá plástico, cartón, aluminio para siempre? Hoy me siento curioso ¿van a caber los envases que desechamos en los basureros y estercoleros?

Vuelvo a la ruta, tras comer lo que pudimos y estirar un poco, sobre todo los isquios, por miedo a que me pasara lo mismo que en la premortal, donde no podía ni andar ni sentarme en la bici. Reconozco que no comimos bien, sólo algún dulce y algunos fritos de maíz, pero el tiempo se nos echaba encima y había que seguir con la ruta.

Empezamos a subir saliendo de la Alberca, cogiendo senderos que nos llevaron al inicio del Sequén, pero en lugar de tomarlo fuimos hacia Las Columnas, una subida al Relojero más dura y exigente que el manido Sequén. Empezamos el ascenso, sabiendo que nos esperaban unos 4 km aproximadamente, desde el kilómetro 84 al 88 de nuestra ruta, a ritmo tranquilo pero sin pausa.

La subida de Columnas del Relojero presenta pendientes medias del 14%, con tramos donde el porcentaje sube a casi el 20%. Es un ascenso por senda ancha, con zonas pedregosas, pero en general buen firme. Tiene un par de “descansos”, unos metros de llano que nos vienen muy bien para tomar aire. El entorno es muy bonito, conforme vamos subiendo, en cada curva, se puede ver parte del El Valle y Carrascoy y parte de Murcia. Es la típica subida donde vas haciendo eses, al menos en la parte inicial y en la parte final del recorrido.

En este duro ascenso intenté dar alcance a la comunitaria Patricia, que la veía a unos segundos de mí, pode delante, en las curvas. Pero no había manera, por más que trataba de coger ritmo se me escapaba. Finalmente llegué a unos 20 segundos de ella y la felicité porque había subido como una bala. Pero todo tiene un precio, el sofreesfuerzo supuso dolor de espalda, así que nos fue anunciando que no continuará con la ruta.

Pero no había opción de bajar por Columnas, está prohibido en bici, así que no nos quedó más remedio que continuar hacia la zona de los plátanos. Poco a poco fuimos recorriendo el camino que va desde el final de Columnas hacia el principio de la subida final a las antenas, en lo que llaman “los plátanos”. Y este camino también tiene algún repecho, no es todo llano.

Llegamos a los plátanos bastante cansados, nos echamos una foto y convencimos a la comunitaria Patricia para subir a las antenas y desde allí volver a nuestras respectivas casas. Como es típico en ella afrontó estos últimos metros con pundonor, sacando fuerzas de donde no las hay. Una vez en las antenas nos echamos las fotos oportunas, charlamos un poco, comimos y grabamos un mensaje para añadirlo al vídeo que pronto publicaremos sobre la recogida de envoltorios en las marchas BTT.

El comunitario Paquito206 decidió seguir con el trazado de la Mortal 3.0, aún le quedaban unos 55km según su Garmin para acabarlo, el resto optamos por regresar a Molina de Segura por la ruta más rápida, estábamos exhaustos y hoy no era cuestión de llegar al límite físico, aún teníamos muy reciente la premortal 3.0. Despedimos a Paquito206 y dividimos nuestros caminos.

Descendimos por la Cresta del Gallo hacia la Fuensanta y, desde allí, fuimos poco a poco cruzando Murcia y volviendo por la Vía Verde. Acabamos la ruta con 127 km y unos 1.600 metros de desnivel acumulado, con 9 horas de ruta.

Cuando regresó Paquito206 vimos que hizo unos 153 km y unos 1.800 metros de desnivel, sólo 26 km más que el resto, pero como se suele decir “una retirada a tiempo vale más que mil victorias”.

Si hacemos cuentas y sumamos los kilómetros de la premortal primera parte más los de la segunda parte, sumamos desnivel acumulado, restamos los de vuelta a casa y los de ida al inicio de la segunda parte, a ojo de buen cubero, la Mortal 3.0 andaría por los 240 km y rondando los 5.000 metros de desnivel. Y lo “peor” de todo es que rodaríamos por sendas y caminos principalmente, el mayor de los inconvenientes para finalizar esta Mortal que vemos casi imposible, por no decir imposible.

De vuestro comunitario presidente Alonso.

 

  • Fotos de la ruta MTB: